miércoles, 16 de noviembre de 2016

El derecho a la privacidad

Por ANULFO MATEO PÉREZ

Desde que la salud se convirtió en una mercancía de libre mercado y la población dominicana se hizo cada vez más dependiente de las ARS y PSS para recibir sus servicios, bajo la Ley 87-01, la confidencialidad del paciente es cada vez más vulnerada por los actores económicos del Sistema de la Seguridad Social.

Uno de los graves problemas que están confrontando los asegurados que acuden a las farmacias, es que los expendedores de esos establecimientos les están exigiendo revelar sus diagnósticos.

La información requerida es para rellenar un formulario con la misma, lo que desconoce el derecho del paciente a que sus antecedentes personales, su ficha e historia clínica se mantengan en reserva.

Lo mismo ocurre con las indicaciones para pruebas clínicas y de gabinete, y que algunas ARS obligan a consignar el diagnóstico, conocido luego por empleados ajenos al personal de salud y a la ética que lo rige.

He apreciado, que esta práctica se está generalizando y toca al personal administrativo y de más bajo nivel en las ARS, PSS y en hospitales del Estado, a donde acuden con sus dolencias los más pobres.

Las mamparas para separar al enfermo de otros, ya no se usan como antes se hacía, se interroga y se realiza tacto rectal, vaginal, colocación de sonda vesical o examen de mamas a la vista de terceros.

El paciente no es tal, sino un cliente, un objeto con valor comercial, porque con este modelo sanitario, que se privatiza y deshumaniza cada vez más, la salud ha pasado a ser una mercancía muy lucrativa.

Es conveniente recordar que la responsabilidad ética del médico es potenciada por la ley, que otorga el derecho a la privacidad y no le obliga a revelaciones inapropiadas que puedan causar daños al que recibe sus atenciones.

domingo, 30 de octubre de 2016

Patología de la violencia

Por ANULFO MATEO PÉREZ

I

Continúa siendo un desafío hasta para los expertos, o se hace en extremo difícil, sino imposible, una delimitación exacta de la agresión, ataque, hostilidad, violencia y destructividad, y sus contrapartes dialécticamente expresadas, como son el alejamiento, defensa, paz, ternura y creatividad.

Es un criterio común compartido entre especialistas, que esos elementos en su interrelación dinámica tienen implicaciones ontológicas, antropológicos, sociológicas, jurídicas, psicológicas y psiquiátricas.

Así se presentan, como inseparables, en un contexto integrativo. La agresión es un impulso innato del ser humano. Es la energía y la voluntad expresada en las más diversas formas, individual y colectiva.

La agresividad puede ser o no lesiva a otros. Es aprendida del entorno psicosocial y modificada de forma sistemática por la experiencia. La hostilidad es la agresividad orientada hacia otras personas.

De manera que la hostilidad se expresa con el propósito consciente o no de generar daño o dolor a los demás. Y la violencia es la expresión manifiesta, abierta, brutal de la agresividad, que puede ser letal.

En nuestro medio es cada vez más preocupante la violencia manifiesta, desenfrenada, en términos individuales y colectivos, resultado de las injusticias sociales, desigualdades económicas acumuladas.

La violencia se genera por el empobrecimiento progresivo y aprendizaje socio y psicopático, generado por una sociedad  orientada hacia su disolución, en la que juega un papel relevante la transculturación.

Frente a esta realidad, las leyes e instrumentación de las mismas, en cuanto a la tenencia y porte de las armas de fuego legal e ilegal en la población, ameritan una valoración más integral y racional.

II

Desde hace unos 25 años vengo insistiendo en que es indispensable una previa evaluación mental y periódica que determine la sanidad a quienes se les otorguen permisos para la tenencia y porte de armas de fuego, sean estos civiles, miembros de los institutos armados o guardianes de compañías privadas.

No es posible que los medios de comunicación y otros sectores nacionales clamen en el desierto cuando demandan una actitud responsable de parte de los que otorgan los permisos para armas de fuego.

Periódicos y noticiarios nos traen con mortificante frecuencia hechos de violencia cometidos con esos instrumentos de muerte, cuyos protagonistas son sujetos con una amplia variedad de trastornos psicológicos.

Suicidios y homicidios con repercusiones profundamente traumáticas son reportados por las crónicas rojas de los medios, que consternan de forma cotidiana a las familias y a toda la sociedad dominicana.

El CMD y la Sociedad Dominicana de Psiquiatría vienen insistiendo en que los distintos poderes del Estado aúnen esfuerzos para frenar los actos de violencia y de muerte, que se producen empleando armas de fuego.

Esos hechos violentos se repiten unos tras otros sin que el Ministerio de Interior y Policía, el Congreso Nacional ni el Poder Judicial busquen la solución del porte indiscriminado de estos artefactos mortíferos.

El contrabando de armas de todos los calibres, venta, permisos oficiales, fabricación artesanal, así como el alquiler de las mismas a delincuentes se han convertido en un negocio muy lucrativo en el país.

Y por todo ello, al compás de la crisis de esta sociedad, se multiplican los atracos, suicidios, homicidios, asesinatos, sicarios, muertes por accidente, donde están involucrados policías, militares y civiles.

domingo, 16 de octubre de 2016

Responsabilidad legal

Por ANULFO MATEO PÉREZ

I

Los ataques a la Ley hechos por psiquiatras y la defensa de la protección legal que hacen los juristas, oscurecen a veces los problemas del paciente mental que ha delinquido. Los rituales de la Ley en sí pueden ser expresión de temores, deseos e impulsos inconscientes alejados del ideal de jurisprudencia racional.

De igual modo, los juristas desconocen muchas veces de hasta qué punto la atribución de culpa y castigo de la Ley agravan los sentimientos culposos y la tendencia autopunitivas de los pacientes mentales.

Los psiquiatras se han ocupado del diagnóstico y tratamiento, por ejemplo, de los desviados sexuales y agresivos, entidades clínicas que siguen siendo un desafío para estos profesionales y toda la sociedad.

Sabemos que ciertos tipos de conducta criminal crean una reacción muy intensa entre la población, no obstante, la ubicuidad de impulsos y fantasías de ese sujeto demuestran que es movido por dos factores.

Es decir, que en este caso es la expresión de algunos aspectos del funcionamiento normal, por una parte, y de un trastorno de la personalidad, por la otra, correspondiendo así a la Psiquiatría, como al Derecho.

La experiencia clínica ha demostrado que la estructura de la personalidad del criminal es el resultado de una organización intrapsíquica constante, que permite predecir su ideación característica y su conducta.

Así, ese sujeto puede manifestar variaciones transitorias de sus emociones, ideación, afectividad y conducta, si se produce alguna modificación del ambiente externo en que él puede interactuar.

Es conveniente aclarar, que a no ser que se produzca una modificación intrapsíquica significativa como consecuencia del tratamiento, es inevitable que el criminal recurra de nuevo a su conducta habitual.

II

En el ámbito de la psiquiatría forense, un acto socialmente nocivo no constituye necesariamente un crimen, si la acción considerada no ha sido cometida deliberadamente, si el estado mental es tan deficiente, anormal o mentalmente enfermo que le priva de intenciones racionales y juiciosas.

Sólo es posible invocar el Derecho cuando se supone una intención ilegal, porque ni la conducta, por nociva que sea, ni la intención de hacer daño son, en sí mismas, bases para una determinada acción criminal.

Por eso, la reclusión debe ser sopesada legal y psicológicamente, ya que constituye una experiencia única tan traumática que es poco probable que responda favorablemente a la rehabilitación mental.

Es importante recordar que el presidiario o interno, vive en una comunidad totalitaria, dominada por la inseguridad, donde el más fuerte constituye una amenaza permanente, creándole gran tensión.

La persona encarcelada que está presionada por otras, se vuelve resentida y rebelde, que privada de las relaciones con el sexo opuesto, se enfrenta con un ambiente generalmente homoerótico y homosexual.

Su aislamiento de la comunidad en sentido amplio y el hecho de haber sido rechazado por ella disminuyen su autoestima, y como reacción, se vuelve asertiva; pudiendo acariciar de forma obsesiva fantasías de fuga.

Asimismo, muchas personas que han sido llevadas a recintos carcelarios, se enfrentan con la frustración de sus impulsos a la autoexpresión, tienden al aislamiento físico y desde el punto de vista psicológico.

Por todo lo anterior, cuando el psiquiatra se llama a declarar ante un tribunal debe estar consciente de no externar juicios morales, debiendo limitarse a sus apreciaciones clínicas del sujeto juzgado.


domingo, 9 de octubre de 2016

Homicidios y sociedad

Por ANULFO MATEO PÉREZ

I

Las cifras de homicidios en la República Dominicana continúan altas, si tomamos en cuenta que su población para el año 2015 era de poco menos de 10 millones, con una superficie de 48.670 kilómetros cuadrados y una densidad poblacional que se elevó a 205, según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

De acuerdo a la misma fuente oficial, en el año 2015 en nuestro país ocurrieron un total de mil 680 homicidios, mil 522 víctimas de sexo masculino y 158 femenino, cuadro muy parecido a los años 2013 y 2014. Para el 2015, en el Distrito Nacional se produjeron 208 homicidios, 193 hombres y 15 mujeres, mientras en Santiago, 207 murieron por esa causa, 189 hombres y 18 mujeres, con poca diferencia con el 2014.

La región Sur reporta estadísticas que resultan preocupantes; en San Cristóbal les quitaron la vida a 95 personas, 82 hombres y 13 mujeres, mientras en Peravia fueron 33, 31 de sexo masculino y 2 femenino.

En San José de Ocoa, la sumatoria es de 11, 9 hombres y 2 mujeres; Azua: 26 en total, 23 hombres y 3 mujeres; San Juan: 42 personas, 37 de sexo masculino y 5 femenino; Elías Piña: 14, 13 hombres y una mujer.

Barahona: 40, 37 masculinos y 3 femeninas; mientras en Bahoruco es de 18, todos de sexo masculino; Pedernales tiene una cifra de 5, 4 hombres y una mujer, e Independencia: 5 homicidios, todos hombres.

En otras provincias los homicidios se mantienen altos, como ocurrió en Santo Domingo, con 370, 338 hombres y 32 mujeres, mientras en La Altagracia, hubo 72 muertes por esa causa, 59 de sexo masculino y 13 femenino.

Entre otros factores, en el homicidio juegan papel relevante la marginalidad social, narcotráfico, alcoholismo y otras adicciones, hogares rotos y psicopatologías en un sistema excluyente y empobrecedor.

II

Las cifras de homicidios en la República Dominicana son aún más alarmantes, si tomamos en cuenta que una parte significativa de ellos no son tales, sino asesinatos, lo que es un agravante no sólo desde el punto de vista legal, sino también en la estructura psicosocial del victimario y de su entorno familiar.

Desde el ámbito de la psiquiatría forense, la emoción tiene una importancia capital, en particular por su aplicación delictual, ya que se la invoca en la psicogénesis de muchos delitos contra las personas.

Primero, debemos tener en cuenta la “emoción fisiológica”, que provoca perturbación de la capacidad de síntesis, inhibición voluntaria y tendencia al automatismo, puede haber amnesia y memoria imprecisa.

Segundo, la “emoción violenta”. Tiene mayor intensidad que la anterior, pero tampoco llega a suprimir la conciencia; la memoria puede presentar trastorno de falta de nitidez, lagunas y conducta impulsiva.

Y tercero, la “emoción patológica”. Produce inconsciencia fugaz, perturba la voluntad, juicio y la inteligencia. Se pierde el control inhibitorio, hay descarga motriz y luego el sujeto se puede tornar depresivo.

Otras condiciones pueden favorecer la relación estímulo-personalidad, como es el caso de la epilepsia, astenia, hiperemotividad, intoxicación por alcohol u otras drogas que pueda consumir el sujeto.

Sobre estos argumentos de la psiquiatría forense se apoya la defensa de los “homicidas”, sujetos por lo general con trastornos de la personalidad, sobre todo de la clasificada como sociopática o antisocial.

Aunque muchos de ellos son inimputables por delinquir bajo el impulso de una enfermedad mental que le aliena, otros tantos son responsables de sus actos y por lo tanto imputables y condenables al ser juzgados.

Suicidio y sociedad

Por ANULFO MATEO PÉREZ

Resulta preocupante el incremento sostenido de actos suicidas en la población dominicana, dados a conocer por estadísticas forenses y reportes periodísticos, afectando a niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores de ambos sexos, distintos niveles socio-económicos y variadas denominaciones religiosas.

Las condiciones de pobreza y marginalidad juegan un papel relevante, sumándose los factores biológicos y psicológicos, que deben ser tomados en cuenta en esos segmentos de la población en alto riesgo suicida.

Estrés por divorcio o separación, enfermedades catastróficas, muerte de un familiar, pérdida del empleo, problemas legales y conflictos interpersonales pueden ser desencadenantes de una conducta suicida.

Se vincula a la exposición a casos de suicidios muy cercanos (“replicación contagiosa”), inseguridad, desempleo, carencia de techo propio, consumo de estupefacientes y/o alcohol y falta de expectativas.

La crisis económica que impacta dramáticamente a los más desprotegidos, es la causa de estadísticas de suicidio más elevadas en ese segmento de la población, como está ocurriendo en varios puntos del país.

En el 2015, según la ONE, se suicidaron 547 personas, 465 hombres y 82 mujeres, cifras sólo del Cibao Norte, Cibao Sur, Cibao Nordeste, Valdesia, Enriquillo, El Valle, Yuna, Higuamo, Ozama o Metropolitana.

La Asociación Psiquiátrica de América Latina (APAL) está preocupada por la tasa de suicidios en el país, que es entre siete y ocho casos por 100 mil habitantes, cuando la media en Latinoamérica es de 4 % a 5 %.

El Gobierno debe poner atención a esas estadísticas del suicidio, así como a su génesis, y ampliar la cobertura de servicios de salud mental, para reducir de forma progresiva la tasa de mortalidad por esa causa.

Violencia y sociedad

Por ANULFO MATEO PÉREZ

La violencia continúa siendo un fenómeno preocupante en todo el planeta, y en particular en la sociedad dominicana donde se ha incrementado de forma inusitada, lo que debe ser estudiada por los expertos y al Estado a reducirla, ya que afecta a todos, y mucho más a los sectores empobrecidos.

La conducta violenta es una expresión descontrolada de la agresividad innata del ser humano y de otras especies inferiores en la escala animal, mediada por un aprendizaje culturizado en su entorno desde la niñez.

Martín H. Teicher, de la facultad de Medicina de Harvad, afirma que el maltrato infantil "desencadena una cascada de procesos moleculares" que incrementa la agresividad hasta alcanzar la edad adulta.

No obstante, la repercusión de la violencia en la familia y en la sociedad debe considerarse en el contexto biopsicosocial; en sus causas socioculturales, económicas, políticas, históricas, religiosas, entre otras.

El fenómeno lo generan la exclusión social y económica, analfabetismo, desempleo, marginalidad e inseguridad social, insalubridad y autoritarismo. Todas son en sí mismas expresiones de la violencia.

El problema es grave. El doctor Roberto Briceño-León en un evento del CLACSO informaba, que para el 2001 morían de forma violenta en América Latina unas 5 mil personas, y ahora ese mal se ha multiplicado.

A esa vorágine se le suma en las últimas décadas, el incremento del narcotráfico y consumo de drogas, así como la ostentación de riquezas fruto de la corrupción, sobre todo la entronizada en el estado.

El experto español José Sanmartín sostiene que la exclusión social multiplica por cuatro el riesgo de la violencia individual y colectiva. Una advertencia a los que detentan el poder en la República Dominicana.

domingo, 19 de abril de 2015

Locura compartida

Dr. ANULFO MATEO PÉREZ 

La locura compartida o “folie á deux” es un trastorno mental a nivel psicótico, descrito por primera vez por Ernest-Charles Lasègue y Jean-Pierre Falret en 1877, que se caracteriza por un vínculo delirante común de dos o más personas que viven en una relación estrecha, ajenas a su entorno social.

Se trata de un trastorno psicótico compartido por dos personas (folie á deux), folie à trois, folie à quatre, folie à famille o incluso folie à plusieurs (locura de muchos), en circunstancias excepcionales. 

Luego de un período de investigación, Lasègue y Falret resumían sus conclusiones, advirtiendo que en circunstancias ordinarias, los síntomas psicóticos de una personas no contagian a otra psicótica o sana.

Precisaron que este contagio de los síntomas psicóticos sólo puede producirse en condiciones especiales, en una relación donde una de las personas es la dominante, y que por lo general es más inteligente que la otra.

En esas condiciones, una impone sus ideas delirante sobre la pareja más pasiva, que en principio estaba sana. Las dos habían vivido muy unidas en el mismo ambiente durante un largo período, aisladas del exterior.

Las ideas delirantes que son compartidas se conservan dentro de los límites posibles, referentes a vivencias pasadas o en expectativas comunes. El trastorno es parecido no importando el lugar en que ocurra.

La folie á deux es más frecuente en mujeres, siendo la herencia un factor predisponerte cuando se trata de personas de la misma familia. Una medida para tratar el trastorno es separar a las personas afectadas.

El segundo sujeto está menos enfermo que el primero, aunque por lo general tiene una personalidad esquizoide y suspicaz. El individuo receptor puede remitir de forma espontánea o con tratamiento.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Los adultos mayores

Por ANULFO MATEO PÉREZ

El desarrollo sostenido de la ciencia y la técnica ha permitido que el género humano prolongue su existencia. En la actualidad el número de personas mayores de 60 años es dos veces superior al que había en 1980. Se calcula que para el 2050, habrá casi 395 millones de personas de 80 años o más.

Es decir, habrá cuatro veces más personas de esa edad más que ahora. Esta realidad ha empujado a que los ancianos reciban mayor atención de la sociedad, aunque no toda la deseada.

Inicialmente la medicina abordó los problemas de salud de los adultos mayores a través de la geriatría, pero debido a las complejidades presentadas (aumento de la población y nuevas realidades) surgió la gerontología.

Esta especialidad estudia la vejez desde el punto de vista biológico, psicológico, sociológico y económico. Pese a los prejuicios y discriminaciones, esta condición humana puede ser normal y no necesariamente patológica.

En esta etapa, se puede disfrutar de la vida a plenitud, dejando a un lado, por supuesto, las necias comparaciones con la juventud. Por lo demás, es conveniente diferenciar la senectud de la senilidad.

La senectud es el discurrir normal de la persona adulta mayor, mientras la senilidad es el estado patológico. Dijo Cicerón: “los viejos conservan su intelecto, si mantienen activa su mente y la emplean a toda capacidad”.

En la República Dominicana, como en otros países del Tercer Mundo, desprovistos de una adecuada seguridad social, millones de gerontes constituyen una carga familiar, viviendo en la soledad más absoluta.

Contrario al inexacto criterio de que “la vejez es un estado infinitamente triste”, se impone la realidad de que en esta etapa de la vida, se gana la serenidad de juicio, una mayor objetividad y prudencia.

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Está usted deprimido?


Por ANULFO MATEO PÉREZ

La respuesta a esta pregunta no siempre es objetiva. Muchas personas realizan sus actividades cotidianas cargando un fardo de malestares que suelen asociar al pródromo de afecciones gripales o al cansancio por exceso de trabajo, cuando en realidad están siendo afectadas por una depresión.

Esta enfermedad es un trastorno del estado de ánimo caracterizado por una disminución de las energías psíquicas, físicas, y de la autoestima; el pensamiento se hace lento y su contenido es de ideas tristes y sobrevaloradas.

Al paciente le embarga el pesimismo, autocompasión, limitando su relación con el entorno social, disminuyen sus funciones sexuales y neurovegetativas. Realizar el aseo personal resulta una verdadera proeza.

Por supuesto, la depresión puede presentarse desde una fase subclínica (leve), casi imperceptible, hasta una depresión profunda, con un rango psicótico que puede amenazar la vida por las ideas suicidas.

El deprimido puede presentarse irritable, poco amigable y rechazar el contacto social. La vivencia depresiva es indescriptible: se conjugan la tristeza, amargura, remordimiento, apatía y sentimientos de culpa.

Por lo general, el enfermo tiene conciencia de su incapacidad y es cuando aparecen las ideas de que la vida no vale la pena, presentando el acto suicida para terminar con el sufrimiento depresivo.

En textos bíblicos se haya descrita la depresión. Ya se había conocido ese padecimiento en los relatos de Homero, Aristóteles, Areteo, Asclepíades, Plutarco y otros ilustres predecesores de nuestra cultura.

Hipócrates había descrito la depresión en el filósofo Demócrito, quien a su vez se empeñó en estudiar la “bilis negra”, como supuesta fuente de la enfermedad. Hoy conocemos su fisiopatología y tratamiento.

Gracias al avance de las ciencias y la técnica, hoy conocemos la etiopatogenia de los trastornos del ánimo, y que la depresión no tiene ninguna relación con la “bilis negra”, como pensaba el filósofo Demócrito, sino con neurotransmisores cerebrales, las catecolaminas, que se hallan en el sistema nervioso central.

Estudios a nivel cerebral nos han permitido conocer que la noradrenalina y la dopamina participan en el tono afectivo y que si disminuyen causan depresión y si se elevan exaltación del estado de ánimo.

Estas conclusiones han contribuido a que la industria biomédica elabore moléculas que al ser ingeridas eleven los niveles de esos neurotransmisores y restablezcan, junto a la psicoterapia, la salud del enfermo.

En el pasado, reputados autores consideraron la depresión como la “epidemia del siglo” XX, y tal concepto se mantiene vigente, dada la alta incidencia y prevalencia de la misma, así como del suicidio.

Ese trastorno del ánimo afecta a hombres y mujeres, a infantes y adultos, ricos y pobres, obreros e intelectuales, militares, políticos militantes e indiferentes, a religiosos y no creyentes, en fin, a los distintos segmentos de la sociedad.

La depresión puede presentarse como síntoma acompañante de otras afecciones y como enfermedad. Puede ser reactiva a contingencias generadas en la interrelación sujeto-medio y de origen endógeno.

Puede ser secundaria a tumores cerebrales o a la esclerosis, infecciones, trauma craneo-encefálico, o como secuela de otras afecciones como la epilepsia y la enfermedad de Parkinson.

Es muy frecuente tras los accidentes cerebro-vasculares, en el alcoholismo y otras toxicomanías. En enfermedades renales, hepáticas, diabetes mellitus, hipotiroidismo, menopausia y tuberculosis pulmonar.

Los medicamentos para el control efectivo de la hipertensión arterial pueden provocar depresión, al igual que los anticonceptivos, anorexígenos, corticosteroides, tuberculostáticos, así como los neurolépticos para el control de afecciones mentales, con frecuencia usados sin supervisión médica. Por esa y otras circunstancias es que se recomienda acudir al facultativo para una evaluación periódica, momento en que este revalorará los usos de esas y otras moléculas y reajustará el tratamiento, si es necesario.

Resulta peligrosa la automedicación para tratar síntomas o enfermedades; recordemos que los fármacos tienen efectos colaterales y contraindicaciones, sobre todo en los adultos mayores, dados a la polifarmacia.

En la tercera edad -sin aparentes causas- la depresión puede manifestarse sin historia de haber sufrido antes de esa enfermedad, es lo que conocemos desde hace décadas como melancolía involutiva.

En esta etapa de la vida, el cuadro clínico se caracteriza por un dramático estado de desolación, acompañado de una vasta sintomatología encabezada por la tristeza y dominada por la agitación ansiosa.

La melancolía involutiva coincide con la pérdida de memoria, rigidez del carácter, irritabilidad, labilidad emocional, fases de inseguridad y perjuicio, por quienes han tenido el privilegio de alcanzar la tercera edad.

La depresión -en todas sus expresiones clínicas- puede ser tratada con éxito de forma ambulatoria o mediante hospitalización, con la estrecha alianza del paciente, de su médico, familiares y otros relacionados.

No debemos olvidar, que esta enfermedad puede conducir al suicidio, por lo que no debe ser subestimada por ningún miembro de esa alianza. ¿Estás deprimido/a? No te quedes callado/a, ¡pide ayuda!        

viernes, 4 de octubre de 2013

Consumo excesivo de café aumenta riesgo de mortalidad

Un nuevo estudio advierte a las personas menores de 55 años que tomar más de 28 tazas de café a la semana, cuatro por día, podría aumentar el riesgo de mortalidad por cualquier causa, según informa el diario británico “The Guardian”, enfatizando en que el exceso de café puede ser un asesino potencial.

La investigación se realizó a gran escala, pues contó con la participación de casi 50 mil personas, de entre 20 y 87 años, grupo con el cual se determinó que el consumo excesivo de esta bebida puede afectar negativamente al metabolismo, contrarrestando de esta manera algunos de los beneficios que trae para la salud.

Casi 2 mil 500 muertes se registraron en el transcurso de los 16 años del estudio y un poco menos de un tercio de ellas se produjeron a causa de enfermedades del corazón y las arterias.

Los investigadores admiten que se desconoce qué componentes de esta bebida pueden ser responsables de tales efectos.

Asimismo, el estudio indicó que aquellas personas que bebieron grandes cantidades de café eran más propensas a fumar y tenían los pulmones y el corazón menos saludables.

Con estas conclusiones, los investigadores advierten que las personas más jóvenes deberían evitar el consumo de café en grandes cantidades y afirman que el impacto de la bebida parece ser más grave en las mujeres.

domingo, 4 de agosto de 2013

Sexualidad y sociedad

Por Dr. ANULFO MATEO PÉREZ

I

La designación de James 'Wally' Brewster como embajador de Estados Unidos en la República Dominicana, considerado “activista gay” en su país, ha desatado una renovada discusión sobre el tema de la homosexualidad, de gran e inusitado interés científico desde el siglo XIX y de enfoques diversos en cuanto a su definición, clasificación, causalidad y dinámica psicosocial.

El término homosexualidad se refiere tanto a la orientación como a la conducta del individuo que elige como “objeto sexual” a una persona de su mismo sexo, según los criterios de R. Salamanca.

La conducta homosexual, considerada por algunos como variante alternativa de la sexualidad, se observa en la mayoría de las sociedades contemporáneas y en otras existe sepultada en la intimidad.

La orientación y práctica homosexualidad se manifieta en distintas clases sociales, se considera tan vieja como la humanidad y su existencia ha sido detectada en escritos y artes gráficas de la antigüedad.

Las discusiones relativas al tema han estado vinculadas a concepciones morales, religiosas, y por sus implicaciones con los sistemas de valores culturales, se hace más que difícil la objetividad y desapasionamiento científico.

Por tales causas, en principio la homosexualidad fue incluida bajo el epígrafe de “Trastornos de la personalidad y otras alteraciones mentales no psiquiátricas”, por la American Psychiatric Asociation.

En el pasado las apreciaciones fueron más severas. En un momento la homosexualidad fue incluida en los “Trastornos sociopáticos de la personalidad” y como “personalidades psicopáticas” con sexualidad patológica.

En abril de 1974, la misma American Psychiatric Asociation determinó que la homosexualidad no se incluyese ya durante más tiempo entre las enfermedades mentales.

II
Dentro del grupo homosexual existen tantas diferencias como entre los heterosexuales, con una gran diversidad de tipologías, tanto de personalidad, como en el tipo de los contactos. En el estudio de la homosexualidad, algunos autores la han clasificado en Episódica, Exclusiva y Preferencial.

1. Episódica, cuando aparece en situaciones que favorecen esta conducta; en la adolescencia época de la búsqueda de identidad, en prisioneros, monjes y soldados acuartelados, entre otros.

2. Exclusiva, cuando en la edad adulta hay ausencia total de contacto erótico con el sexo opuesto.

3. Preferencial, se presenta en sujetos con práctica hetero y homosexual, con preferencia de esta última.

La exclusiva puede ser egosintónica, cuando es aceptada plenamente por el sujeto; egodistónica, cuando esta provoca sufrimiento psíquico y social y lucha por separarse de la misma por considerarla anormal o “indeseable”.

En este último caso, es notable sentimiento de culpa, vergüenza, ansiedad, depresión, e ideación suicida, gestos e intentos suicidas repetitivos. Son los que buscan ayuda psicológica.

Entre las causas probables de esta práctica sexual “alternativa”, se ha planteado la genética (heredo-familiar) y como estigma de alguna enfermedad degenerativa del sistema nervioso central.

Otra hipótesis es la concepción griega de la bisexualidad orgánica, partiendo de las aparentes características hermafroditas del incipiente embrión humano.

Las apreciaciones psicoanalíticas han combinado este concepto de bisexualidad con la teoría del desarrollo apoyada en factores psicosociales. Sigmund Freud sostuvo que existe una bisexualidad psíquica normal en todos los seres humanos, partiendo de la premisa biológica establecida por los griegos.

III

En 1962, Irving Bieber rechazó la teoría freudiana de la bisexualidad psíquica normal y argumentó que la heterosexualidad es la norma biológica de los mamíferos, incluida la especie humana y precisó que la homosexualidad sería secundaria a “miedos a la función heterosexual, generados a partir de experiencias vitales desfavorables.

La contradicción entre ambos investigadores es más que interesante. Mientras Freud defiende la “homosexualidad latente” en los heterosexuales, Bieber postula que todos los homosexuales son “heterosexuales latentes”.

El desarrollo de la endocrinología y la genética modernas han permitido exploraciones en el sentido de las causas de la homosexualidad en esos renglones, orientada a esa condición en el sexo masculino.

En 1952, Kallman estudió 85 homosexuales gemelos y en los 40 pares monocigóticos alcanzaba un 100% en los índices de homosexualidad. Esos hallazgos no han sido ratificados por ningún otro investigador.

Hasta hace unas décadas, los estudios hormonales no habían reportado diferencias significativas entre los homosexuales y los controles heterosexuales seleccionados para esos fines.

Posteriormente, Loraine y colaboradores comunicaron el hallazgo de niveles anormalmente bajos de testosterona urinaria en homosexuales exclusivos, contraste con las cifras normales de los controles.

La teoría más prevalente, según Bieber y colaboradores, sería la constelación parental compuesta por un padre hostil y distante y una madre seductora que domina y minimiza a su marido.

Freud había defendido en 1905 en “Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad”, que los hombres con padres débiles o ausentes y madres frustradas “eran más propensos a convertirse en homosexuales”.

IV

En la práctica sexual en individuos del mismo sexo, el aspecto psicosocial es enfatizado más en países desarrollados, donde existe la llamada “comunidad homosexual”. Hooker señala que los “bares gay” funcionan como “instituciones sociales”, en que el sujeto tiene la oportunidad de intercambiar experiencias, convirtiéndolas en un punto de fiesta y de reunión que sirven de iniciación de un “modo activo”.

Indica Hooker que en el ambiente gay estos lugares son conocido como “coming out”, donde los encuentros se hacen rutinarios. Entre estos se forman parejas estables e inestables, dentro o fuera del matrimonio, como es el caso de algunos países.

Cuando la relación homosexual es inestable tienen tendencia a la promiscuidad, y al igual que los heterosexuales, pueden sufrir o no disfunciones sexuales y problemas psicológicos.

En nuestros países, de condicionamientos machistas, es más frecuente la marcada diferencia entre los homosexuales "afeminados" y los homosexuales “varoniles” (que toman el rol masculino durante el coito).

En cuanto a la homosexualidad femenina, tanto sus causas como su incidencia son más “oscuras” que la masculina y acuden con menos al psicoterapeuta.

De acuerdo a la teoría freudiana, algunas lesbianas han tenido padres poco asertivos y madres hostiles y dominantes. Otras han tenido durante la niñez y adolescencia intensas relaciones seductoras con sus padres, frente a madres narcisistas.

En cuanto a si la homosexualidad es normal o anormal, Freud expuso en la “Carta a una madre americana”: “No cabe la duda de que la homosexualidad no supone una ventaja, pero tampoco una vergüenza, ni un vicio, ni una degradación, ni puede ser clasificada como enfermedad…”.

En el tema hay mucha tela por donde cortar, y hay de todo como en botica. De manera que el debate no es nuevo y creo que no terminará durante lo que resta de este siglo.

domingo, 16 de junio de 2013

Los celos en la pareja

Por ANULFO MATEO PÉREZ

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Una adecuada o defectuosa relación de pareja va a estar determinada por la cultura, personalidad, patrones de comportamiento y vivencias que hayan experimentado antes y/o después de establecerse los vínculos sentimentales y, por supuesto, si existe o no el amor recíproco.

 Por lo general, los celos en la pareja van acompañados de miedo, a perjuicios económicos, inseguridad, ansiedad, soledad, tristeza, hostilidad, violencia ejercida, que puede llegar al homicidio y/o suicidio.

 Si los celos son provocados por afecciones emocionales, de uno o de ambos miembros de la pareja, se abre la posibilidad de un buen arreglo con la ayuda de un psicoterapeuta experimentado y la cooperación adulta de los involucrados.

Se puede llegar a una relación madura y gratificante, donde prevalezca la armonía, confianza, amor y felicidad, delimitando espacios y abriendo esos vínculos a la sinceridad plena.

Si esa relación es defectuosa porque el amor es el gran ausente, lo recomendable es la separación definitiva, para evitar complicaciones que pueden envolver a toda la familia, si es que se ha formado.

En muchos casos, las dificultades llegan a nivel crítico porque se ocultan planes, de uno o ambos miembros de la pareja, como el divorcio legal y las maniobras para evitar la repartición justa de bienes materiales acumulados durante el matrimonio.

 Lo inadecuado e inmaduro es pretender una relación “amorosa” mediante el recurso del engaño y la manipulación, por un lado, o la coacción y persecución permanentes, por el otro, sacrificando la felicidad por posesiones materiales.

 Esa dinámica con evidentes rangos psicopatológicos, empeora la situación de la pareja y su entorno, lastima profundamente y termina irremisiblemente en el más absoluto fracaso.

16/junio/2013

lunes, 10 de junio de 2013

Los celos en la pareja

Por ANULFO MATEO PÉREZ

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Los celos son una expresión de significativos desajustes en la relación de pareja. Si no son abordados y resueltos, pueden constituirse en la base de lo que hoy se conoce como violencia de género, provocando, además, conflictos legales y perjuicios económicos.   Destruirán así la sana relación emocional y darán al traste con la convivencia e integración familiar.  
El lógico reclamo a la fidelidad, generado por “extravíos amorosos” de uno o ambos, es un mecanismo de compensación psicológica cuando se ha lesionado la autoestima del agraviado.
En nuestro medio, pese a su desequilibrio androcéntrico, el respeto a la fidelidad (en su doble dirección), sigue siendo una condición indispensable para una adecuada relación, si está fundada en el amor.
Debemos diferenciar entre los celos propios de la infidelidad demostrable y los llamados “celos patológicos”, secundarios a trastornos emocionales menores o a una alteración mental de mayor complejidad. 

Los celos patológicos pueden ir desde la inmadurez de la personalidad hasta alteraciones psicológicas de alta significación médica, los cuales pueden terminar con los vínculos de noviazgos o conyugales.
Es común que parejas en conflicto por los celos (por infidelidad real o ficticia), estén sometidas a una relación pendular, caracterizada por separaciones tormentosas y reencuentros “felices”.

Por lo general, en estos casos encontramos (en un individuo o en ambos), trastornos neuróticos o de personalidad (inadecuada, histérica, pasivo-dependiente, obsesiva y paranoide), entre otras afecciones. 

También, los celos aparecerán en portadores de entidades psicóticas como la esquizofrenia paranoide, trastorno bipolar y en el estado paranoide alcohólico, mejor conocido como “celopatía alcohólica”. 

9/junio/2013

domingo, 21 de abril de 2013

Efectos del tabaco sobre la salud

Por RICARDO GONZÁLEZ MENÉNDEZ

(Sexta parte)

¿COMO LIBERARSE DEL HABITO UNA VEZ ESTABLECIDO?

Mark Twain comentaba: "¿Quién dice que dejar de fumar es difícil? Yo he dejado de fumar unas 150 veces". Debemos reconocer que se trata de un hábito que demanda un esfuerzo personal importante para ser superado y a veces requiere del esfuerzo simultáneo del fumador y del equipo médico, pero a los profesionales de la salud nos resulta muy doloroso ver que muchas veces la interrupción total del consumo sólo se logra después de haberse instalado una complicación como el infarto al miocardio, ya que aunque esto es fundamental para evitar nuevos infartos, lo ideal es dejar de fumar a tiempo; con el propósito de ayudar a quienes tomen esa decisión, revisaremos los aspectos esenciales de algunas técnicas para eliminar esta peligrosa costumbre.

El primer aspecto es reconocer que no existe tóxico alguno que sea más fuerte que la decisión firme de un ser humano. El segundo, reconocer que los efectos nocivos no sólo deben valorarse en lo referente a la pérdida de la salud y la posibilidad de muerte, sino también en lo que significaría una muerte temprana para nuestros seres queridos (sobre todo los hijos), ya que es bueno recordar que el consumo de sustancias tóxicas es a fin de cuentas una conducta a la que tenemos que oponer nuestro sentido de responsabilidad.

Muchas personas logran interrumpir el consumo brusca y definitivamente, pero puede también usarse el método de la reducción progresiva de los cigarrillos fumados (Becoña E. 1991). Para ello debe establecerse el nivel de consumo de la última semana y a partir de aquí ir reduciendo un cigarrillo semanal, es decir, comenzar un sábado y mantener esa nueva cantidad toda la semana, al sábado siguiente reducir otro y así sucesivamente hasta eliminar el consumo.

Informe a todas sus amistades que ha decidido dejar de fumar, esto evitará que le inviten y, además, en cierto grado, lo comprometerá ante ellos. No acumule nunca cajas de cigarros en su casa y utilice sólo una cajetilla o depósito donde estarán todos los cigarrillos comprometidos para el día; establezca rígidamente que dicha cantidad no podrá ser superada bajo ninguna circunstancia. Vaya a lugares, como el cine, donde no podrá fumar. Cuando esté en su casa tenga los cigarrillos en un lugar en el que le resulte incómodo ir a buscarlos y establezca como regla que sólo fumará (mientras esté en su casa) en una silla poco cómoda y colocada frente a una esquina donde no tenga posibilidades de realizar ninguna otra actividad recreativa mientras fume, es decir, no podrá leer ni ver televisión, sino que estará sentado frente a una esquina de la habitación.

Este método, que parece una broma como la de Mark Twain, resulta de alta utilidad. Además, si usted es creativo, debe preparar un depósito para los cigarrillos, que requiera cierta manipulación para obtenerlos como varios sobres o depósitos envueltos de mayor a menor. Evite estar —cuando no sea imprescindible— en compañía de fuma dores egosintónicos (fumadores que aceptan su hábito de fumar y no luchan contra él, como sí hacen los egodistónicos) y después de eliminar el hábito esté preparado para aceptar, durante 1 año aproximadamente, que podrá sentir atracción por el tabaco cuando vea a alguien fumando (Dawley H; 1987). Tenga presente que si consume otra vez un primer cigarrillo o tabaco las posibilidades de caer nuevamente en el hábito son muy altas (Mothersill K; 1988).

RECURSOS ESPECIALIZADOS PARA CONTROLAR EL HABITO DEL TABACO

Cuando los esfuerzos personales no cristalicen con el éxito, existen tratamientos más especializados, que desde luego requieren la atención médica directa. Para comenzar su relación, en forma breve señalaremos que algunos se derivaron de la apreciación clínica de que los pacientes con enfermedades como la hepatitis viral presentan un franco rechazo al tabaco, el cual, al ser consumido provoca respuestas muy desagradables. Con ese principio se han fabricado algunas tabletas que fueron utilizadas con relativo éxito en nuestro país.

ACUPUNTURA

Este tratamiento ha sido de notable utilidad no solamente para superar las molestias que determinan en algunas personas la supresión brusca del tabaco, sino también para controlar el hábito.

RECURSOS AVERSIVOS

El propósito que se persigue con estas técnicas es vincular el consumo del tabaco con molestias desagradables, de manera que se produzca un condiciona miento de rechazo o aversión. Las técnicas más novedosas en algunos países desarrollados son: la del humo retenido (Becoña E; 1992), que se fundamenta en el efecto irritante del humo cuando se mantiene en la boca por más de un minuto y se aplica en sesiones de 10 inhalaciones; y también la técnica de fumar rápido, consistente en el consumo con aspiraciones sucesivas y fuertes del cigarrillo o tabaco con el propósito de lograr una intoxicación aguda (borrachera por tabaco) cuyas molestias son de tal magnitud que llevan al establecimiento de reflejos condicionados de rechazo al tóxico. Existen en nuestro medio, finalmente, equipos especializados que tratan a grupos con problemas de tabaquismo en forma similar a como se tratan los pacientes alcohólicos. Esta es otra opción asistencial a la que puede recurrir quien se haya decidido a vencer al "asesino de la cara de ángel" (Gmur M. ; 1987).
ALCOHOL
Cuando fue atendido, Alberto era un joven gastronómico de 32 años procedente de una familia campesina camagüeyana. Diez años antes se había mudado a La Habana y aparentemente todo iba bien para él junto a su esposa y su hijita de 5 años que a su decir "era la niña de sus ojos". La emoción entre cortaba su voz mientras refería, en un grupo de psicoterapia de alcohólicos, que cuando ella nació se había hecho el propósito de que fuera la niña más feliz del mundo, ya que no quería que se repitieran sus experiencias infantiles cuando el hambre lo hizo llorar en los meses siguientes al desalojo de que fue objeto su familia por la guardia rural.

Aquel tiempo sin techo le sembró valores profundos lo que significaba un hogar sólido en la vida de un niño. Su propósito, al contar sus experiencias al grupo, era expresar qué razones lo habían movido a luchar contra el alcohol, y sus palabras no sólo emocionaron profundamente a otros pacientes participantes, sino también al psiquiatra conductor de la actividad. Desde hacía algún tiempo su esposa le decía que bebía demasiado y que durante sus cuadros de embriaguez se comportaba en forma muy agresiva, cosa que no recordaba y consideraba un recurso femenino para que él tomara menos. También algunos compañeros de trabajo le advirtieron "que se le estaba yendo la mano con las bebidas alcohólicas", pero eso "le entraba por un oído y le salía por el otro", hasta que comenzó a llamarle la atención que Rosita durmiera con los zapaticos puestos.
El diálogo, según su relato, fue más o menos así: "¿mimita, por qué duermes con los zapaticos puestos?

Papito, es que yo tengo mucho miedo cuando llegas borracho y duermo así para poder salir corriendo si nos das pau pau a mami y a mí". Esto ocurrió hace unos 15 años, y si para Alberto constituyó la experiencia que le hizo "abrir los ojos", para nosotros resultó una de las más claras evidencias prácticas de las gran des tragedias que se vinculan con el consumo irresponsable del alcohol. Desde entonces, ésta ha sido una de las más fuertes motivaciones para dedicar nos a evitar, en la medida de nuestras posibilidades, que otros niños corran la suerte de Rosita.

Esta referencia de un caso también real fue concluida cuando, unos años después, las dificultades para recordar a un antiguo paciente que me saludaba con gratitud fueron superadas al escuchar que "ya Rosita dormía sin zapaticos puestos".

martes, 2 de abril de 2013

Efectos del tabaco sobre la salud


Por RICARDO GONZÁLEZ MÉNDEZ

(Quinta parte)

Estudios científicos muy serios permiten establecer que cada cigarrillo consumido por un fumador habitual, reduce en 9 min su vida , ya que los fumadores como promedio viven 15 años menos que los que logran alcanzar las personas no fumadoras.

Antes de referirnos a los efectos dañinos que explican esta reducción de la esperanza de vida, consideramos conveniente comentar algunos aspectos generales entre los que se cuenta el hecho de que además de la nicotina, que constituye sin lugar a dudas el veneno fundamental del tabaco, existen otros factores dañinos como:
  1. El alquitrán, de alto significado como causante de cáncer pulmonar y de la garganta.
  2. El monóxido de carbono, que se libera durante la combustión del tabaco (este es el mismo tóxico del escape de los motores de combustión, con el que ocurren en todo el mundo accidentes mortales).
  3. La alta temperatura del humo que se inhala. Debe conocerse que en la zona de combustión del cigarrillo, la temperatura pasa de 1 000 grados. Este calor es también un factor que predispone al cáncer de las vías respiratorias (Leedham W; 1987).
  Finalmente, las personas que fuman con la creencia de que esto les ayuda a controlar los nervios (Lester D; 1988) deben saber que la nicotina es un excitante del sistema nervioso (Lipton M; 1982) y, por tanto, aumenta notablemente el nivel de ansiedad en aquéllos que padecen problemas emocionales, quienes buscan el tóxico por su efecto relajante muscular secundario a la acción medular que antes señalamos, sin saber que los efectos sobre el sistema nervioso son justamente los opuestos a los perseguidos. 

Destacamos ahora los efectos del cigarro sobre los diferentes aparatos y sistemas del organismo: en primer lugar su significado como productor de cáncer del pulmón, que resulta el más frecuente, seguido del cáncer de la laringe (es bueno saber que el 95 % de los que padecen cáncer del pulmón y el 90 % de los que presentan cáncer laríngeo son fumadores de hasta 2 cajetillas diarias). Además, cuando se combina el consumo de tabaco con el exceso de bebidas alcohólicas, las posibilidades de presentar cáncer en la lengua, la faringe, el esófago y el estómago son muchas veces mayores. El cáncer del labio en el fumador de pipa expresa dramáticamente el significado del calor derivado de la combustión del tabaco y se ve también con gran frecuencia en quienes fuman los cigarrillos hasta consumirlos casi totalmente (Thompson R; 1988).

EFECTOS SOBRE EL APARATO CARDIOVASCULAR

Hoy se sabe que el 25 % de las muertes por enfermedades de las arterias y el corazón están determinadas por el tabaco, lo que merece algunas consideraciones para entender esta relación fatal. Si en lo relativo al cáncer lo fundamental era el alquitrán, el calor y el efecto irritante del humo sobre las mucosas respiratorias, en el caso de las afecciones cardiovasculares el factor de mayor importancia es el efecto de la nicotina que libera sustancias como la cortisona (que eleva la presión arterial, aumenta la frecuencia con que late el corazón y contrae todas las arterias del organismo) y, como si esto fuera poco, la nicotina bloquea el consumo de oxígeno por el músculo cardíaco y aumenta el nivel de grasas en la sangre, grasas que después se acumulan en las paredes de las arterias estrechándolas y endureciéndolas.

Todas estas condiciones determinan la arteriosclerosis temprana de los grandes fumadores (a veces desde los 30 años de edad) y la frecuencia 5 veces de infartos del miocardio y otros órganos, así como de lo que popular mente se conoce como embolias (accidentes vasculares encefálicos). Los problemas circulatorios determinados por este estrechamiento de las arterias, que se asemeja a lo que ocurre con las tuberías muy viejas, hace que la sangre no llegue en la cantidad necesaria a diferentes órganos; debemos recordar que el aporte de nutrientes y oxígeno llega a los tejidos a través de la sangre. Ahora imagine usted qué ocurre cuando se dificulta ese aporte dirigido al cerebro, el corazón, los pulmones, los riñones y al pene, para poner sólo algunos ejemplos. Es por esto que la primera indicación médica ante enfermedades de las arterias y el corazón es prohibir totalmente el tabaco. El lema de la medicina preventiva se ajusta al conocido es mejor prevenir que tener que lamentar.

-->La acción irritante del humo y la reducción de la llegada de la sangre para alimentar los tejidos, en contacto con el humo, son los principales responsables de la bronquitis crónica del fumador con la tos productiva (que determina eliminación de esputos que contienen pus) y también de las frecuentes faringitis, laringitis, falta de aire y disminución de la elasticidad de los pulmones (enfisema) con la consecuente dificultad para oxigenar adecuadamente la sangre. EFECTOS SOBRE EL APARATO DIGESTIVO

La nicotina es uno de los tóxicos que más estimula la producción de ácido clorhídrico en el jugo gástrico, y por esta vía y por la excitación general del sistema nervioso desencadena y agrava muchos casos de gastritis y úlceras gástricas (del estómago) y duodenales.

Está demostrado que entre los fumadores hay casi tres veces más úlceras gástricas y duodenales que entre los no fumadores y algo similar ocurre con el cáncer gástrico. Otro aspecto poco valorado por la población general es la halitosis (mal aliento) del fumador, en la cual no solamente realiza una función el olor muy desagradable del tabaco y otros productos tóxicos acumulados en las vías respiratorias, sino también las infecciones secundarias que se producen en las encías debido a las pocas defensas de esos tejidos ante las infecciones provocadas por la reducción de la llegada de la sangre a ellos por la acción de la nicotina (contracción notable sobre las pequeñas arterias que los nutren).

Es también por estos mecanismos que la dentadura se daña seriamente y aparecen caries, manchas amarillentas y por último pérdida de piezas. Las posibilidades de presentar cáncer de esófago y estómago ya fueron comenta das, sólo agregaremos que en España hay un tema publicitario donde una mujer expresa que "besar a un fumador es como saborear un cenicero de bastante uso".

EFECTOS SOBRE EL SISTEMA NERVIOSO

Aunque al inicio del consumo puede tenerse la sensación de aislamiento de preocupaciones y tensiones, el verdadero efecto del tabaco es de tipo excitatorio y por ello determina ansiedad, temblores, trastornos de la concentración, dolores de cabeza de tipo tóxico (como un casquete en la cabeza) y también mareos, zumbido de oídos y trastornos del equilibrio. Hay que recordar que una de las experiencias más desagradables en relación con las sustancias tóxicas es la borrachera del tabaco que se puede ver tanto con el consumo de cigarrillos como con el de cigarros (tabaco). Es bueno recordar también que cada cigarillo contiene de 6 a 8 mg de nicotina, cada tabaco unos 120 mg y que la dosis que produciría la muerte en un sujeto si se le administrara de una vez en el torrente circulatorio sería de 60 mg. Afortunadamente un porcentaje alto de la nicotina no puede ser absorbido, en dependencia del grado de acidez o alcalinidad del tabaco y de la costumbre de absorber o no el humo, aunque debe saberse que el tabaco negro ( que es el de mayor consumo) se absorbe y pasa a la sangre a través de la mucosa de la boca, lo que implica que ese frecuente decir de algunos fumadores "a mí no me hace daño porque no absorbo el humo" no es otra cosa que un autoengaño basado en el desconocimiento de esta realidad.

EFECTOS SOBRE EL APARATO GENITOURINARIO

Aunque el tabaco facilita por disminución de las defensas locales ante las bacterias, las infecciones de riñones y vejiga, es indiscutible que el efecto más importante es el de disminuir la erección, por su efecto tóxico a nivel del cerebro, al que se suma el efecto bloqueador de la médula espinal y la disminución del aporte de sangre a los cuerpos cavernosos del pene, que son como tubos poco elásticos que aumentan su dureza sobre la base de la sangre que les llega durante la estimulación sexual. El caso de nuestra historia inicial recuperó totalmente su capacidad de erección 2 meses después de superar su hábito de fumar.

OTROS EFECTOS NEGATIVOS SOBRE LA SALUD

-->Si reconocemos el daño que produce el tabaco en un organismo adulto en plenitud de desarrollo para enfrentar diferentes agentes dañinos del medio, qué no ocurrirá en el de un niño y más en el de un feto en desarrollo dentro del vientre de su madre. Entre los últimos aspectos conocidos está el nacimiento con bajo peso y los abortos repetidos y, además, una nueva modalidad de daño al futuro niño que se denomina teratogenia conductual, expresada no precisamente por deformidades en los órganos internos, cráneo y cara, sino por trastornos del comporta miento que los hacen niños nerviosos, irritables o impulsivos, y a veces con dificultades de la inteligencia.

Como si todo esto fuera poco, hace unas décadas surgió, después de estudios investigativos japoneses, el concepto de fumador pasivo, éste no es más que una persona que no fuma, pero que convive con un fumador o está cerca de él en su trabajo o en diferentes actividades donde con frecuencia inhala humo desprendido mientras el otro fuma. Así se vio que las esposas de los fumadores corren mucho más riesgo de presentar cáncer pulmonar que las esposas de personas que no fuman y también que los hijos de padres fumadores tienen 2 veces más frecuencia de enfermedades respiratorias como bronquitis y asma que los niños de padres no fumadores.

En el estudio referido cuando hablamos del café, la proporción de personas encuestadas que informaron conocer efectos dañinos del tabaco fueron: cáncer en general, 30 %; cáncer de pulmón, 16 %; otros trastornos respiratorios, 12 %; enfermedades del corazón en general, 5 %; infarto cardíaco, 0,8 %; afecta el embarazo, 1,3 %. Estos resultados llaman la atención si se tiene en cuenta que nuestro pueblo tiene una alta información sobre problemas de salud, aunque en la época en que se realizó este estudio (8 años atrás), todavía muchos médicos de diferentes países, no especializados en la materia, desconocían el efecto perjudicial sobre la vida sexual.

¿COMO SE PREVIENE EL HABITO DEL TABACO?

Conocidos estos efectos del tabaco cabría preguntarse ¿por qué la gente fuma? y también ¿por qué se produce tabaco? La respuesta debíamos buscarla en las tradiciones populares, en la capacidad de imitación de unas personas con otras, en factores económicos y en el desconocimiento hasta fecha relativamente reciente de muchos efectos dañinos que hoy son totalmente reconocidos. Parece que aun informados de sus acciones perjudiciales, muchas personas se despreocupan, pues piensan que éstas podrían ocurrir a largo plazo y hacen razonamientos como "bueno, mi abuelo fumó y vivió hasta los 90 años" (pero ya sabemos que el promedio de los fumado res vive 15 años menos que los que no fuman) o utilizan chistes como "voy a dejar de fumar para morir con los pulmones sanos", esta no es más que una forma de subestimar la cuestión tirándola a broma.
Se ha reconocido mundialmente que la mayor supresión del consumo ha ocurrido precisamente en los médicos y estudiantes de medicina, que durante su trabajo cotidiano son frecuentes testigos de las funestas consecuencias del hábito de fumar.

La prevención debía empezar con el ejemplo de los padres, con el control mundial de la propaganda del tabaco (una de las más desarrolladas del mundo) y por el desarrollo de una actitud de rechazo al hábito que debía sustentarse sobre todo, en la existencia del fumador pasivo, quien podría plantear; si decide usted dañar su salud hágalo, pero por favor no fume donde pueda dañar a otros. La invitación a fumar por parte de adultos a personas jóvenes es otro mecanismo que debía evitarse, aunque incuestionablemente el recurso más efectivo al nivel mundial ha sido la elevación del precio del tabaco y la continua campaña de información y persuasión con la población. Aquí repetimos lo señalado sobre la actividad física.